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Full text of "Tomasa la trinitaria : pieza de costumbres andaluzas en un acto y en verso"

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PIEZA DI COSTUMBRES ANDALUZAS 



en- uñ acto y en verso, original de 



D. JOSÉ GUIJARRO Y RICO, 




establecimiento ^ográftca t»e íB. (3emto l)Uá, 

calle iré inores |Jere?, uim. 1CT. 

1850. 



íf 








LA 










h- 



Esta composición es propiedad de su autor, quien per- 
seguirá ante la ley al que sin su permiso la reimprima, varié 
el titulo, o represente en algún teatro del reino-, según lo 
prevenido |en las reales órdenes de 8 de abril de 1839 4 de 
marzo de 1844, y 5 de mayo de 1847, relativas ala propie- 
dad de obras dramáticas. 




Mi 

SEÑOR D, AGUSTÍN BALDEMAMA Y ZAPITA. 



ffi aedico á l í m i p roclu ce ion p r i mera . 
Y si no es de tu agrado te suplico 
Que la acojas gustoso ; asi lo espera 
Tu amigo fiel j José Guijarro y Rico, 



668605 



JOSÉ. 

MATEO. 

DIEGO TERRONES. 

EL TÍO PABLO. 

TOMASA, su hija. 

D. CANUTO, señorito ridículo. 

D. AMBROSIO, su padre id. 

D. a MONICA, su madre id. 

Acompañamiento de majos y boleras. 



La escena pasa en Málaga barrio de la 
Trinidad. 



—7— 






¿OTO UITICÍO, 



saazxíjxsssBB» 



JE? teatro representa una calle corta, á la derecha 
del espectador una casa con balcony reja baja. 



ESCENA I. 

José y Mateo. 

José. Maicillo., mea matao... 

jablazle al pare es presiso, 

y si me deja esairao 

no hay remedio, me sucidio. 
Mateo. Pues jarias güeña cosa., 

¿con que matarte, Pepillo? 
José. ¿No oyes tú? por esa moza 

pierdo yo jasta el morrillo. 

¿Quién es el hombre , Mateo, 

que arreparando esa zá 

no quea como yo queo? 



— 8 :~, 

jeclio una estáuta pinta. 
Si no la veo, chabá, 
largo aqui mesmo un crujió 
que tó se quea jundio 
y el mundo se va acaba 
¡Vaya una jembra juncá! 
¡si no se encuentra mejó! 
al mesmo so mato y ó 
si me la viene á quita. 

Mateo. Mira que 

José. No miro ná: 

ma é queré esa mu jé, 
ó empieso aora á tocé 
y echo la casa á roa... 
y si un mozo, cámara, 
viniera y la jonjabara 
le ponia yo la cara 
al revez de una trompa. 
Vengan hombres; puñalá! 
ele un soplio mato á veinte, 
venga el mundo lleno é gente 
que me los voy á traga, 
vengan mozos que aquí está 
un valiente bien plantao, 
no lo igo acalorao, 
lo jablo fuera é guasa: 
cien hombres en una praza 
puestos enfrente é mí, 
no igo yo un ciento, mil 
pa mi poe no bastaban. 
Un dia que yo pasaba 
por la línia é Gibartá 
me la quisieron jugá 
por la mala unos ingreses, 
y de un par de reveses 



—9— 

que fí y les diñé, asina (hace la demostracionj 

los envié áChaf'arinas 

v allí están mas de tres meses: 

Toó el mundo se estremese 

cuando me oyen nombra: 

y venga una rial arma 

con cien navios y fregatas, 

que en pegando una voz alta 

los meto ebajo é la má: 

no ma temorisa na, 

soy mas valiente quel Cí., 

venílos mozos, vení 

que aquí estoy yo pa espera; 

pero qué hablan de llega 

si alsun valiente ma oio 

apuesto que vá e segío 

al muelle y se vá á embarca. 

Vaya un mozo é caliá, 

de mí estoy enamorao 

en pensá que Dios ma dao 

esta alma tan juncá: 

Si a esa gloria resala 

pueo conseguí el jabrazle 

ya puen toos los chabales 

nogolve po aquí a pasa. 
Maleó. To eso no sirve é ná 

ella está comprometía 

y sigun ayé desian 

creo que hoy se va á casa. 
José. Casarse ijites"? ¡ja! ¡jal! 

mientras que viva José 

no llega ningún gaché 

á esa jembra á platica. 
Mateo. Pus es verdá; 
José. \ con quién? 



—10— 

Mateo. Con un señó tente en pié 
que paesa una pajuela. 

José, Josú ya mt esesperé 

jeclio estoy una candela, 
le voy á saca á ese gaché 
por el cogote las muelas, 
y le tengo é dá mulé 
te lo juro por mi vía 

Mateo, Mia te lo igo José 
ejate de tonterías, 
sabes que la é visto yo, 
que en la calle él le guiñó 
y ella se guirró en seguía. 
Sabes que también lo é visto., 
ponerse junto al balcón 
y ella diñarle una fió. 

José. Una íló al señorito? 

Mateo. Un clavé le cebó la perra, 
é] lo aparó en la gabina 
y le decía, divina 
¿habrá otro que te quiera? 
30 ya no pue resistí, 
me eslisé asina po un lao, 
y fí á diñarle un mandao 
pero se me hecho á juí. 

José. Y la naba ja malvao? 

Mateo. Si no la poia abrí. 

José. ¿Y esos pinreles, maldito, 
no fué eso una indesencia? 

Mateo. Chavó y si esos señoritos 
jullen mas que la ilijencia. 

José. Si hubiera sio con Pepito 

no toma el chorre najen cía. 
Cuando uno hecha á corre 
y no lo pueo alcansá 



Mateo. 
José. 



Mateo. 
José. 



Mateo. 
José. 



Mateo. 



José. 

Mateo. 

José. 

Mateo. 
José. 



—11— 

me pongo asina á sol vé.... 
y me lo traigo pa cá. 
Josú po vaya un poé! 
Po tu no querrás creé 
lo que te voy á contá. 
Heché una novia una vez 
calle é la Treniá, 
y toas las noches á jablá 
iba con ella á las diez: 
como yo anclaba juio 
una noche que llegué, 
tenia puesta una ré 
aonde iba á ser cojio. 

Y te pillaron al fin? 
Que nía habian de cojé, 
en cuanto los escubrí 
me dije, agacha José, 

y me salí po un pesní 
y dejé la ropa empié. 

Y aonde fuites da allí? 
En un porta me colé 
por un bujero que abrí 
soplando en una paré. 

Gállate ¿no siente abrí? (suena un serrojoj 

quisa será esa gachí 

que esperará yá al chusqué. 

Quisiera que fuera asín. 

¿Con que te vienes José? 

Ño poique me queo aquí, 

pa jablaíe á esa mujé. 

Pus á Dios me voy á di. fVáse) 

A Dios Mateo hasta espues. 

Pos me voy á dibertí, 

pa vé si ese gaché llega 

me voy á esconder aquí 



—12— 

junto esa bentana é reja. ("Se oculta J 

ESCENA II. 

El tío Pablo., y ü. Canuto que entra corriendo con 
paso corto por la escena. 



Pablo. 
Canuto. 



Pablo. 

Canuto, 

Pablo. 



Canuto. 



Pablo. 
Canuto. 
José. 
Pablo. 

Canuto, 
"osé. 



Pablo. 



Pero asperoste seño. 
Ande V. no se detenga 
que linda que es, que guapa 
deseando estoy de verla, 
desde que la vi el amor 
me disparó una zaeta: 
clavada en mí corazón 
la tengo: alza canela! ("Da un salto. J 
Que umor tiene su mercó. 
Voy á llamar á la puerta. 
Deje oslé yo llamaré: 
¿Si será Diaguito aqué 
que está parao en mi reja? 
Que Diaguito dice V.? 
¡Ay! un rosario rezaré 
con tal que no sea aquel, 
que me corrió; que gran 
Po señó vamos á vé. 
Va á darme una pataleta. 
Mozo güeno aonde vasté? fSaliendo.J 
La repuesta es bien lijera 
me \oy á entrar en mi casa. 
\ á V. que le interesa. 
Escuclioste, on casaca., 
si no callaste esa reja 
la arranco é la ventana 
V lo aplasto asté con ella. 
Ya se guardará, caramba, 



bestia. 



—13-- 

que aunque la mano me tiembla 

pueo maneja la navaja 

y no nía sustan tremendas. 

José. Seíion Pablo, osté jaga 

lo que le de gana y quiera. 

¿Oste no sabe la causa 

que me trae aquí á su puerta? 

Pablo. Si no acabas é esembucharla 
cómo quieres que la sepa? 

José. Su hija é osté, Tomasa, 

ma robao el arma entera, 
el corazón, cuerpo y patas 
los brazos y la cabeza. 
Va}'a una jembra ¡salero! 
mas blanca y rubia es que el só 
con esa cara é cielo 
y ese cuerpo tan señó: 
mao Pablo, me esespero, 
yo á su hija oste la quiero 
mas que á mi via, sa cabo. 

Canuto. Mas que V. la quiero yo. 

José ¿Quioste calla so fulero? 

Canuto. V. será el farolero: 

¿habrá hombre mas atroz? 
insultar á un caballero. 

José. Mirar, si paese un silguero 
cuando está ya pelee 1 }»i: 

Pablo. Po señó ya se acabó, 
aelante on canutero 
que se hace tarde y yo quiero 
ejarlo ya listo tú .. 
mia, tú ya te pues di. 

José. Pos vaya que está varí 

¿que me vaya me ise osté'/ 
canas me dan é reí. 



-14-- 

Pablo* Y sino yo te hecha ré, 

con que nájate de aquí 

á busca otra mujé: 

ese hombre que ahí está 

tiene que sé su niario: 

está ya comprometió 

y naide lo pue estorba. 
José» ¿Y ese es hombre, puñalá? 

vaya un novio, fortunilla, 

si no landao la morcilla 

po que trae puesto colla. 
Pablo. ¿Mia, pillo, te vas ya? 
José. Yo que me tengo é di, 

si van ostes á espicha; 

salgaste so puripé, ( saca el cuchillo ) 

V osté también so lebré 

que me los voy a partí. 
Canuto. Ay qué bruto! S. Miguel 

dadme valor para huir. (Huye á un lado.J 
José. ¿Pos no tiene esto que ve? 

vengaste no baste á di 

á jablazle á esa mujé? 

(Corre detras del señorito que estará cumia- 
do de la escena^ el tio Pablo se entra en su 

casa .J 
Canuto. Puerco, ruin. (Vase.J 
José. Lo espaché 

mentira, no pué abé 

otro mozo mas barí. 

Ja! ja! jasta el puripé 

la juio al viturí. 

Se clavó el poé aquí, 

mejores que una naba ja (señalando al cuent- 
en cuanto sale é la faja Uoj guardándoloj 

to el mundo ss hecha á ¡uí, 



-15- 

mirosté espreciarme ámí, 
voy ahora mismo á llama 
y si no habré el purí 
echo la casa á roa. ( 'Llama. ) 

ESCENA III. 

José, y Tomasa por el balcón. 

Tomasa. ¿Quiénes el que anda ay? 

José. Quiénes el que tiene anda? 
uno que nó pué para 
sino está viendo esa cara. 

Tomasa. Pus ya me tiene osté aquí. 

José. Salero! viva la gracia; 
ya toito me eslumbré, 
no pueo tenerme empié 
y toas las fuerzas me iartan 
porque en guispando la zá, 
de tu cuerpo bendecio, 
me queo chiquilla aturdió 
tan solo con tu mira. 
Desde que te vi sala, 
se queó mi corazón 
traspasao é doló 
y pensando en tí na má, 
mira si se pué encontrá; 
un mozo con mas pasión 
ni mas valiente; que no! 
ni en Francia ni en Portugá. 
Ni una cara mas juncá 
que la tuya, bendecía, 
me voy á quita la via 
por tí, mala de asaá, 
con que respóndeme ya: 



—16- 
¿podré yo jablarte á tí"? 

Tomasa. ¿Aacabao osté é jablá? 
pues ya se pue osté di. 

o ose. ¿Y me respondes asía 

cuando vez que estoy partió 
toito el pesqui perdió 
y elirando por tí? 
¿quieres un mozo monona, 
estrellita enconfitá 
que empiese á dar púnalas 
y no le queé una persona? 
jabla'. que quiérese raí? 
¿quieres que toas esas lozas 
te las rocies con rozas 
pa cuando vaya á salí? 
quieres rayito del só 
que te forre esas paeres 
con razo y con oropeles 
pa cuando salga al balcón? 
qué quieres, aquí estoy yo: 
pie to lo que tú quieras; 
¿quieres que ponga la tierra 
ahora mesmo aonde está el só? 
Quieres..... 
Tomasa. Que tengo é queré 

si to lo tengo querio, 
otro vá á se mi mario 
que me pue dá mas que osté. 
José. Como estás po el señorío 

po eso me esprecias; pues... 
mia, que me coma un chusqué, 
si no ■, pongo á ese gaché 
como el pimiento molió, 
soy el solo en poerío 
el amo tengo é sé 



—17— 
ende ahora de este sitio. 
Tomasa. Si no pué sé. 

José. i-V ? ustlto! 

tú me tienes é quere 
sino aqui mesmo me ernto. 
No lo creas, ningún mocito 
ni terne, ni é la ciua, 
tiene poraquí é pasa 
sin que amí me pague el piso. 
Porque estando yo quemao 
no tengo mas que agarra, 
tó los ombres y á embosas 
los voy dejando estrujaos. 
Tomasa. Po este cu rpo, cámara, 
otro mozo la comprao, 
y si ya hubiera llegao 
lo echaba asté á'Trmiá 
José. ¿Es quizá barco ese bombre? 
'Tomasa. Es un mozo que la za 

la va erramando a esportones- 
Jo.^. ¿No se pué sabe su nombre? 
Tomasa. Sino se baste á asusta... 

se llama.... Diego Rqones! 
José, Salerito, ¿es de verdá? 
y tan en eyo te pones 
pa menta á ese chabá, 
y le edao mas gofetones 
que péscaos tiene la má? 
Tomasa. Pos miosté, no tardará, 
y si no toca é talones, 
'le puen ;i osté pega. 
¿osé. ¿Con cola, ó con almion...? 



-.IB- 
ESCENA IV. 

Dichos y Diego, que durante los siete versos anteriores 
habrá estado mirando en un lado. 

Diego. Con las manos. 
José. ¡Cámara! 

Vaya una sastifacion. 
¿A quién le vasté á pega? 
hombre... porque ma reparo 
no jago aquí una trastá- 
que si no, mozo van., 
le daba asté una masca 
que le jacia asté subí 
mas ¡alto que monsiu Alban. 
Diego. Hombre, á mí? 
i ose. Que sí. 

Diego. Ja ja ja..... 
José. Hombre, se vasté á reí? 

Diego. Ja ja ja 

José. Mozo no se burlosté 

que va lo veo partió. 
Diego. Qué lia é ver oslé tio lejio? 

¿tanto poé tienosté? 
José. Siempre que yo me movió 
v é laigao un puntapié, 
é matao lo menos diez 
sin contar á los jerios. 
Diego. Como hormigas no bajan sio, 
lo que es hombres no pué sé^ 
con que guílleselasté, 
pero... como, muy ep'riesaj 
andosté yá, só manté. 
José. ¿No podré sé • paño é mesa? 

Diego. Ni tan poco un mal guiñapo; 



—19— 
hombre, si es osté un petate. 
José. Si estuviera en otra parte... 
Diego. ¿Qué ibasté á jasé so trapo. 
José. A trincarlo po una pata 
y á darle mas púnalas 
que boquetes tie una lata 
de un rayao. 
Diego. Pues, ya está. 

José. Ea,ya me jarte yo. 

vasté á verlo, so chava. 
Diego. Aya voy, so monillo fSeprepara.J 

¿piensa que me voy á asusta? 
José. Páresosté, cámara, 

se ma perdió el cuchillo 
y no pueo pelea. 
Diego. Hombre, si es osté un chiquillo. 
José. Y osté es un hombre forma; 

si quisa habré yo mentio 
¿me quierosté registra? 
Diego. So charrán ¿soy yo menistro? 
y se las vasté 4 guilla: 
miosté que ya se lo he dicho. 
José. No lo guelvasté á isir mas: 
mas bien mandao es Pepito 
que un cbusqué. 
Diego. Pos alarga. 

José. Dejosté que ya me iré, 

(que á un mozo é tanto poe 
lo quieran así trata!) 
Diego. Habrá tío mas jilí? 

("Se vá hacia la reja y José queda al otro tadOj 
por donde scvii cuando lo marque el verso.J 
José. ¡Josú! qué me pasa á mí? 

me voy á traga la má 

la esembucho en la ciuá 



— 2*)— 

y to lo voy á estruí: 

la luna la pongo aquí, 

la tierra la pongo arriba; 

no dejo á nadie que viva 

y al mundo se' le vé el fin: 

yo ya no pueo viví 

sin esa rosa nacia. 

¡Dios mió! quitarme la vía 

si no la pueo conseguí. (Vase.J 

ESCENA V. 

Diego y Tomasa. 

Diego. Tomasilla ¿Eslás hay? 

T'omasa. ¿Pos dónde tengo que está 
teniendo aquí á mi Diaguilo? 

Diego. ¿Qué quería ese mosilo 

qué ahora se acaba é guilla? 

Tomasa. Que habia é'queré, chanseá... 

Diego. Y tú chiquilla ¿qué has dicho? 

Tomasa- Que el arrio este cuerpesito, 
era mi Diego y llama. 

Diego. Viva tu boca, sala, 
viva ese cuerpo sabio, 
ninguna jembra juncá 
hay que tc'Ue ponga al lao: 
y tus ojos enmelaos 
en cuanto los guispa el só 
se esconde, y se quea tó 
cual|[si estuviera^ nublao. 
Que en llevándote agarra 
estefgaehó é su ! brazo, 
Josíi, rae jago peasos — 
voy mas ancho que la má. 



_2I-~ 

Tomasa. ¿Lo dices eso é verdá? 

Diego. Si no se pué pondera 
lo bonita que tú eres, 
con esa boca que tienes 
de Remita enconfitá: 
porque eres tú muy sala, 
muchacha sin compostura 
eres tú la esencia pura 
de lo bonito y namá: 
No miento, roza bonita, 
tan ciego contigo estoy 
que á donde quiera que} voy 
te llevo elante é mi vista: 
Ni tampoco una perlita 
de esas que salen del má, 
contigo se pué iguala: 
tú eres mi sol mas bonita: 
Salero! lo digo yo, 
dentro é la sepurtura 
estaremos con tesnura 
adorándomos los dos: 
porque cuando repartió 
Dios, la gracia á las criaturas, 
á tí cachito é pintura 
te [dió' t la mejor ración. 
Y aluego en otra ocasión 
cuando repartió el queré, 
le diñó á este gaché 
también su guena porción:] 
con que... ya lo ves primó, 
¿dónde se van á encontrá 
mozos que se quieran mas, 
que raos queremos tú y yo? 

Tamas a. Cállate, Diego por Dio, 

que con eso que rae jablas, 



22 — 

se me está sallando el alma 
y también el corazón: 
¿cómo había é qüeré yo 
á otro mozo como á tí? 
primero había é consentí 
el morí sin confesión..... 
pero mi pare chavó 
dice que me vá á partí, 
si no quiero á un figurín 
que ma traio. 

Liego. Eso no. 

Que á tu pare, al señorito, 
y á tó el que se queia opone, 
conmigo se van á vé 
lascaras, y muy prontito. 

Tomasa. Vos tó lo tiene ya listo 
pa la boa su merced. 

Liego. ¿Qué mas dicho? ¡Josucristoü 
que estrupicio vov á mové, 
tembló é tierra va á vé!! 

Tomasa. Adiós, que me voy, Diaguito. 

] iego. No te guelvo hoy á vé? 

Tomasa. A la noche en este sitio. 

] iego Adiós chiquilla. 

lomasa. Hasta espues. fVase.J 

ESCENA VI. 

Diego solo. 

¿Qué tal, Diego? ¿á un señorito 

ties por rivá? chachipé! 

pos no está esto bonito? 

si me ení'ao, Josucristo, 

jasta la calle va ardo, fláscj- 



-2.3— 

MUTACIÓN. 



Sala medianamente amueblada á uso de barrio } á la 
derecha del espectador una puerta , á la izquierda 
otra, al frente un balcón, aun lado de este una mesa 
de alas ; al otro un estante. Es de noche. 

ESCENA Vil. 

El Tío Pablo y Tomasa. 

Pablo. Tomasa, ya las oio 

acaba é risulvé, 

si no que me vea en Arjé 

como no vaya á un hospicio. 
Tomasa. Güeno, iré. 
Pablo. ¿Que es lo^ que has dicho? 

¿sabes tú lo que eso es? 

¿vas á espreciá nuestro bien, 

po ese Diego que es un pillo? 
Tomasa. Pos güeno, que sea un pillo; 

¿se vá á casa con osté? 

á él solo tengo é queré: 

cursi no camelo yo. 
Pablo. (E la mesma quemason, 

me vá á dá un tabardillo.) 
Tomasa. Me gusta á ¿ mí un moceton 

que escupa por el cormiyo, 

coima mano en un bolsillo 

y echao sobre el bastón 

que me diga ¡jui! chiquilla, 

viva ese cuerpo salao; 

paso por tí mas pendías 

que un chusqué cuando le diñan 

el iamon en venena o. 



—24— 

Que esto diga y en después 
con mucho salero y galbo, 
sin temer el ensuciarlo 
tire [el sombrero á los pies. 
Esto sí que son primores, 
esto si que es caliá, 
y no como esos señores 
que no pien mas que flores 
pa llevarla en el irá. 
Pablo» Mira, como grasnes mas 
voy á rebentá, TomasiUa, 
nía jogue en la má sala 
si no te licio, chiquilla. 

Tomasa. (Lo mejó será calla 

á ver si así se las guilla.) 

Pablo. Bien lo decia mi Pepilla, 

tu mare que en gloria esléy 

acuando esa sea mu jé 

tie que sé muy resueltilla» 

hija mia, fué verdá 

to lo que tú me ijites, 

ende que tú te murites 

ñola he poio aguanta. fLlora.) 

Tomasa. Josú, estoy achicharra 
osté ya cauca, pare, 
¿vasté ahora á menta á mare 
y á ponerse á llora? 

Pablo. Aquella era una perla 

de esas que están engarsasj 

¿pus no tengo é llora 

en pensá que era tan güeña? 

Tomasa. Sí osté no hubiera salió 
tan afisionao á diña, 
mas ella hubiera vivió. 

Pablo. Ea, ya te pues calla: 



-25— 
vamos ahora al avio, 
y dejemos eso atrás. 

Tomasa. (En cuanto llego á lo vivo 
alistante quie muá.) 

Pablo. (Le voy á tira por cariño 
á ver si la pueo ablanda.) 
Mira, ese es mu güen niño, 
te llevará á la ciuá, 
te enseñará á jablá fino, 
y mu bien te vestirá: 
á mí me dará conquibus 
pa poerme maneja. 
Me llamarían on Pablo, 
tú estaría mu bien mira. 
Deja á ese Diego del diablo, 
Tomasilla, éjalo yá; 
has caso é lo que te jablo: 
mía que es por tu bien namá: 
conque ven... dame un abrazo... 
(ya la tengo conquista) 
ahora ponte el vestío blanco,, 
la peinilla y el colla, 
bastantes flores y^lazos 
que voy ahora mesmo á llama 
á on Canuto, que asperando 
con su familia me está: 
con que adiós, güelvo volando. 
(Ya me estoy viendo con frá 
y sombrero é los largos. {VáseJ 



—26— 
ESCENA VIH. 

Tomasa , y después Diego que entra por el balcón cuando 
lo marque el verso. 

Tomasa. Gracia á Dios que sa largao: 
estaba ya achicharra 
con tó lo que má encajao, 
que no raa servio é ná; 
vaya un novio ¡puñaláü 
si paese un pagaré... 
¿aonde iba yo á para? 
primero me habia é vé 
siete veces enterra!! 
Que se guarde su parné, 
sus vestio y su ciuá; 
yo á mi Diego le juré 
de quererlo., y él na má 
es el que tie que en contra 
en este pecho queré. 
¡Vaya un mozo resalao! 
en tó el barrio puéjiabé, 
uno Vjue sea mas callao 
ni tan guapo como él. 
Pero se raa habia olviao, 
voy á lee el papé 
que^enenante má mandao 
á ver que me dice ene. fLee.J 
((Picariila: mas dejao, 
«me tengo é dá mulé, 
( ( ¿qué motivo yo te dao 
«pa que me esprecie, mu jé? 
«¿nó me queiias tú lauto? 
«¿nó era firme tu queré? 
«¿Por qué tan pronto has muao? 



—27— 

((Pero, mía, á ese gaché 
(cé gabina empaquetao 
«que tanto estás tú poro, 
(de voy á soltá un raandao 
(cque no güelva á parece.» 
!AyJesú!¿po nó a pensao (Representa* 
que yo quiero á ese lebré? 
« Adiós cielito estrellao (lee) 
«adiós, niatita é clavé, 
«á este gaché las matao 
«con muarle tu queré... 
«tú, me as abandonao 
«lleváa del interés,, 
((y yo sólito he queao 
((tan solo pa paesé.» 
¡Ay! te has equivocao (Representa. y 
tú eres solo mi bien, 
ven Diaguito aquí á mis brazoi 
por que aquí me tienes, ven; 
ven, lucero resalaó, 
y entonces yo te diré, 
lo m uncho que te he adorao, 
te adoro, y te adoraré. 

(Suena dentro una guitarra en la que tocan el 
fandango y cantan la siguiente copla.) 
Una guitarra a sonao, 
sin dua que será él. 
(Cantan.) 

«.Yo tenia un arbo sembrad 

aregaito con queré, 
«y en lo mejor sa sé-cao; 
((malaya el que quiere bien, 
uque mal pago que he saeao.» 



Diego. 



Diego. 



—28— 
Mi Diego es el que ha cantao, 

como lo pudiera vé 

¡Ay Jesú! 

¿Tas asustao? fSubiendo.J 
Tomasa. ¿Quéjhas' jecho? julle. 

Chipé 
¿que me vaya? fortunilla! 
si esta noche van arde 
toiticas'las gabinas 
que entren por aquí: Migué, 
aguárdame en esa esquina 
por lo que se puea ofrece. 
fFigura hablar con los que quedan en la 
calle J 

Pos te lo igo, chiquilla,, 
lo mesmo lo 5 voy á /pone 
que un papéjé banderilla 
é¡ cálao. 

Po un dibé 
que toito eso es mentira, 
yo no mu o tu queré 
aunque me jisieran tiras. 
(¿Sino que yo me engañé?) 
¿es deveras, Tomasilla? 



Tomasa. 



Diego 



Tomasa. 
Diego. 



Como lo igo. 



Pus ven; 

ya me golvites la via, 

por que^toitico mi bien 

eres tú, morena mia. (pitido dentro.) 
Tomasa- Pero no oyes, chorré? 

Jesú y que gritería, 

¡A.y Diego! mi parees: 

C Asomándose por el balcón. ) 

escóndele por mi via. 
Diego. ¿jó esconderme? cualquier día... 



Tomasa. Jalo, si no soy pedia. 

Diego. Pos vaya, me esconderé. 

fSe esconde debajo de la mesdj y Tomasa se 
vapor la puerta de laderecha.J 

ESCENA IX. 

El tío Pablo, D._Ganuto/D.[ Ambrosio y D. a Monica. 

Münica. Vaya unaijente soez. 
Canuto. A mamá le acometieron. 
Anib. Pero toditos huyeron 

cuando me vieron, mujer. 
"Diego. (Cá, si seréis tú mu fiero.) 
Pablo. A sentarse, caballeros. 
Amb. Estaba ahora por volver 

y que fueran todos presos. 
Canuto. ¡Ay papá! no salga V. 
Amb. Nada, me he empeñado en ello. 
Pablo. On Ambrosio, éjelosté, 

por que sabrán dio yá. 
Monica. D. Pablo dice muy|bien: 

¿te vas ahora á sofocar? 
Amb. ¡En mi genio! yo no sé 

como lie podido aguantar. 

Porque me lo dice V. 

me sociego, si no 

Diego. (Pues, 

se queaban como están.) 
Monica. D. Pablo, haga V. el favor 

que venga la novia acá, 

que la quiero conocer. 
Canuto. ¡Si vieras que linda es! 

¿Y mi novia, dónde está? 
Diego. (Ay Josú, me lo meché 



—30— 
como le llegúela jablá.) 

Pablo m On Canuto, ahora] vendrá 
que yá yó la llamaré; 
ante es menesté Iraé 
esa mesilla paca. 

fEl tio Pablo, quita un belon que habrá sobre 
la mesa, lo pone en el suelo y vá á traerla.J 

Canuto. Vaya, yo le ayudaré. 

Ménica. Que te vas á lastimar. 

Canuto. ¡Ay! mamaita, que pesa! 

Amb. Deja que yo agarraré, 

malhaya sea la torpeza. 

fD. Ambrosio agarra la mesa con el tío Pablo, 
y la traen en medio de la escena, despacio para 
¿lar lugar d que Diego ande por debajo. El 
tio Pablóla alista, y pone algunos dulces ybo* 
t ellas sobre ella. ) 

Diego. (Sirviendo voy é lehré) 

j4mb. ¿Hombre, es de hierro esta?mesa? 

Diego. (Dejraj^os hahia é sé 

que te abrieran la cabeza: 
qué diablo irán á jacé?) 

Canuto. D. Pablo, ande V. depriesa: 
¿qué falta ya que poner? 
y la Tomasa? que venga. 

Pablo. £a, ya está, arrímensostés 
por que esto es cosa fresca, 
ahora la voy á trae. 

f Mientras se aprojciman\ "entra el tio Pablo 
por la derecha, que traerá á Tcmasa con el mis- 
mo trage que antes, don Canuto empieza d co- 
mer dulces muy depriesa y á metérselos en el 
bolsillo. J 



—31— 
ESCEXA X. 

Dichos y el tío Pablo con Tomasa.: 

Pablo. Mas comprometió, perra, 

digo, ¿les paese astés? 

le dije que se vistiera 

y mirar, ni unarfilé. 

¡Ay Dios mió! que vergüenza. 
Tomasa. Pare ¿me vasté á vendé? 

¿estoy yo quizá en feria? 
Pablo. Josú que perra mu jé. 
Mbnica. Buena está de esa manera: 

vaya, arrímese V. 

y tome una friolera. 
Tomasa. Señora, no tengo sé. 
Diego. (Estos no están muy epriesa.) 
Canuto. Quiere que y ó se lo dé: fledáun dulce ) 

vaya, tómalo, mi prenda. 
Mbnica. Que política que es. 
Canuto. Mira que te lo doy yo. 
Pablo. Vaya, tómalo, hija mia. 
Tomasa. (Señores, vaya un plasnó 

que ejeste señó on torcía, 

y hasta confituría 

me quiere diña el chavó* 

Pensará que estoy yó 

por la gente é futraque, 

cuando jacia un embarqué 

y los esterraba á tos. 

¡Salero, vaya un való! 

venirse atraca á mí, 

pensaría el figurin 

que iba á encontrá caló.) 

Gualdosté el dulce, señó, 



—32 — 
llévelosté á la ciuá 
(Josú y que sigarron) ( riendoj 
poique lo que toca yó, 
no estoy por la gente é frá. 
Quiero yo un mozo bonito, 
con señió y sevillana, 
y no con esas pavanas 
que llevan los señoritos. 
"Yo po esas cosas me errito, 
si se jabla é baila, 
me gusta la soleá, 
fandango y el vito vito. 
Vivan las cosa é mi tierra, 
aquí se erramó la gracia, 
y no eso de dar güeltas 
con esos bailes é guasa. 
¿Pero, quieres calla perra? 
(Anda con ellos, muchacha.) 



Vahío. 
Diego. 
Tomasa. Me gusta á mí en tabarrera 



Pablo. 

Ménica. 
Pablo. 



ver cruzar vasos y palmas 

mientras ticmplan la guitarra, 

pa canta unas corraleras. 

Luego un mocito cosió, 

después que ya se templó, 

se pone y larga una voz 

y tos se quean aturdios. 

¿Quiés cayá? yá las oio. 

("Me vá á dá un torison.) ^Llaman.) 

¿Señor Pablo? quién llamó? 

Alguien á la fuerza abrá sio. 

¡Ay que perra! me engañó., 

y me queao lucio. [Abriendo.) 



José. 

Todos. 

José. 

Pablo. 

José. 

Pablo. 
Mdnica. 

Amb. 



Canuto. 
José. 

Mbnica. 
Jmb. 
Canuto. 
Diego. 

José. 
Diego. 
Amb. 
José. 



Diego. 



José. 



—33— 
ESCENA XI. 

Bichos, y Josu\que entra muy deprisa. 

Alabao sea Dios. 

¡ Ay Jesús! (Poniéndose en pié.) 

¿Ca suseio? 
Pos acaso espanto yo? 
Ya te pues di é seguio; 
me jaces ese favo. 
Hombre,, estasté en su sentio? 
yo guiñármela? 

Que nó? 
¡Ay virgen santa, que tio! 
¿Ambrosio, será un ladrón? 
Vayase V. ya, so pillo; 
¿fué V. el que gritó 
y armó, tanto ruido 
cuando entramos? 

Picaron. 
Cayosté que me lo jamo, 
ahora verá, so sniason. 
¡Ay! por Dios, sujetarlo 
Se vá V. so borrachon? 
D. Pablo, déle V. un palo. 
Ea, que no aguantoyo, (saliendo.) 
nó oyosté? 
(Ya me partió.) 
Ahora mismo se vasté. 
Otro ¿por dónde salió? 
Hombre... no lo oí mu bien, 
¿díjosté que me fuea yo? 
Cámara, es la chipé; 
pero tocando el tambó. 
Hombre,, si eso no pue sé. 



(Saca el cuchillo.) 

(Currcn.j 



—34— 

Diego. Juanillo, Cojo, Migué, 

subirse pa riba tos. (Llama por el balcón.) 
Pablo. Ea, que ya me jarte: 

en mi casa mando yo, 

y ahora se van ostés. 
Canuto. Que se vayan, si señor. 

ESCENA XII Y ULTIMA. 

Entran uhtt porción de majos y majas,, estos traerán una 
guitarra. 

Pablo. Güeñas las tengan ostés. 
Mímica. Pues vaya una educación. 
Diego. Arrima paca Migué. 

(Se arriman á la derecha 3 y D. Jmbrosio doña 

Mímica y D. Canuto, á la izquierda. José y 

Diego quedan en medio.) 
Mímica. Ambrosio ¿vamos á casa? 
José. ¿Los ha mandáoste trae 

pa que yo á tos los parta? 
Diego. ¿Hombre, partirlos osté? 
José. Si señó, que este chusqué (señala al cuchillo.) 

é mata nunca ¡se jarta. 

Como me llamo José 

que en donde meto la pata, 

decontao que me ven 

toa la boyase remata 

y toman el tío guillen. 

Digo ¿poiqué un mozo así 

no tie que causar respeto? 

nunca me veo en aprieto, 

ú lié de mata ó jeri. 

Yo nunca tengo é morí 

si no é muerte natura: 



-35^ 

¡vengan mozos, puñalá! 
que los voy á dividí. 
Aya va uno paya. 
Hombre, no seasté jilí; 
si conosté no va na... 
pero quien quiera ya está, 
no saco nn mas que asté, 
y tampoco es por temé 
que es namá por la amista. 
Ño seasté mas jablaó, 
¿osté á mí ma conoció 
en su alma, so charrán? 
Hombre, no jablosté mal; 
si le contara asté yo 
una de mis umorás, 
se tenia que queá, 
como el que vé una visión. 
Osté bien se acordará 
cuando disen que cavó 
un rayo en la catreá: 
¡el que esfaracó el reló! 
pos no fué rayo ni na, 
que solo fué una pedrá 
que por guasa tiré yo. 
Jesús y que atrocidad! 
Papaito, nó nos vamos? 

lego. Aya vá, e jarla roa, 

sigasté que ya pasó. (Riendo.) 

¡se. No es namá é la verdá, 

allí está el cojo vivo y sano 
y el válele que lo vio. 
¿Y el ruio que se armó 
que tos nos aturrullamos? 
Ese lo jiso el peñón 
cuando salió de mi mano. 



—36— 
Canuto. Qué susto, vamos papá 

que el señor despide rayos. 
Amb. Si hijo, vamonos ya. (Hacen que se van) 
Diego. Pero escúchosté tocay o, 

que de aquí nadie se vá; 

ahora vamos arma] el tango 

y vanosté á baila. 
Amb. Déjeme V., yo no bailo. 
Diego' Po si no bailan verán. 

Vengaste acá liermao Pablo 

y déjesosté é pensá. 

(El tío Vahío durante la escena habrá estado 

pensativo á un lado mirando, de cuando en 

cuando á Tomasa^ y meneando la cabeza, de- 
mostrando coraje; Diego agarrará á Tomasa 

de la mano para hablarle. 
Pablo. Estoy to abichornao, facer cáulose.J 

vamos, acaba é grasná. 
Diego. Sáboste que mos amamos 

ya hace tiempo? no es verdad? 

y que jacc mas de un año 

que esté no me pué traga, 

sin haberle "¡echo daíioV 

Digas té su voÍuntá ; 

concéamosté su mano; 

si nó la voy á entrega 

é sentimiento, mao Pablo. 
José. (Quisiea Dios que faea verdá.) 
Diego. Tendrá sté aquí dos esclavos 

pa lo que quiera manda. 

(El Lio Pallo mira á don Ambrosio cerno to- 
mándole parecer.) 
Amb. No, ñola quiero yá. 
Pablo. Señó ¿eslasté enoiao? 
Amb. I lics lo \q pudiera estar. 



—37— 
Tomasa. Pos ¡vaya, que ma gustao.... 

¿Sij estaré yo esperanza 

al señó on bacalao? 

vaya y que fio ajorquen ya!! 

¿Qué me isosté, mao Pablo? 

Que yá sus poeis casa 

y que os lleve á tos el diablo, 
Diego. Muchachos, vení pa cá: 

hombre, no estosté cayao; 

si ahora vamos á baila: 

¿estasté quisa abroncao? 
José* ¿Yo? y qué tengo é jablá? 
Diego. Ea, pos jacerse á un lao, 

esa mesa fuera ya. (La ponen ci un lado.) 
José. (Si nestá yó mu quemao, 4 

por íin se la va á lleva.) !H 

Diego. Mozo, venga ese fandango: 

vamos muchacha á baila. 

(Bailan j cantan la siguiente copla.") 

«De lo que Dios ha criao_, 
náa se podrá encontrá', 
como unajembra bailando ¿ 
que tenga sandunga y sá.n 
que tenga sandunga y sá.n 

Diego. Páresosté, que mus vamos. 
José. Oña mona? no es verdá, 

que esto que acá bailamos 

está mejor que el varsá? 
jémb. Hombre, vayase V. yá. 
Monica. Habrá jente mas atroz? 
Jmb. Hombre, sino se vá V, (Le amenosa.) 
3 osé. Josú, yá meló cené, 

salgaste aquí so puro. 



-38- 

Amb. Sí, que no le temo á V. 

Diego. Ea, ja 1 eso sacabó. 

José. Mioslé? roncarle á José! 
siendo el mismo Lucifé, 
si aonde quiera que voy yó 
se quea nublao el só 
porque no me quiere vé: 
bien por tos los mozos, ¡bien! 
viva la gracia del mundo! 
si me pongo saratundo 
po estas cosas, á bebé: 
¡Venga ahí bebia y dulze! 
vivan tos los andaluza 
que tengan garvo y poé. 

Tomasa. Señores, ¡viva el való! 
¡viva Málaga! salero; 
que esta tierra es un lucero, 
que del cielo se ca} r ó. 
Aquí está la gracia é Dio, 
aquí está toito lo güeno. 
Vale mas un malagueño, 
que tó^ el mundo aireó. 



m^mzm t 



Junta de Censura de los Teatros del Reino. 

Madrid 10 de Setiembre de 1850.== Aprobada y 
de vuelva se. —Rafael Pérez V ento. 



Se halla de venta á 4 rs. ca- 
da ejemplar en este Establecimien- 
to Tipográfico, calle de Andrés Pé- 
rez núm. 10.